El ULTIMO BLOCKBUSTER del mundo

El último Blockbuster del mundo, una una atracción turística en Bend, Oregon. Actualmente cuenta con 4.000 afiliados, algo que ya le gustaría poder decir a cualquier videoclub en la actualidad.

Esto nos choca de frente con la manera de consumir películas a día de hoy donde tenemos plataformas de streaming (allí simplemente tenemos una inagotable fuente de contenido que podemos ver donde queramos). Pero en los 90s, cuando se consagro Blockbuster, era todo muy distinto. ¿Cómo puede sobrevivir uno a día de hoy?




Los VHS eran caros en los años 90

Para entender como ese último videoclub sigue funcionando con una salud envidiable, debemos volver a los años ’90. En aquellos tiempos EEUU estaba en la cresta de la ola tanto a nivel económico, como de expansión cultural.

La cultura popular occidental parecía no tener límites. La masificación de medios suponían una realidad ayudo mucho en este crecimiento y la globalización se hizo presente. Fue la época en la que triunfaron productos como Power Rangers, Las Tortugas Ninja o Men in Black.

El nacimiento de Blockbuster

Parte de lo que ocurrió en los noventa fue consecuencia de David Cook, que unos años antes (en 1985) se dio cuenta que los VHS eran muy caros. El coste era de 50 dólares de media, algo muy caro para la mayoría de los clientes en aquellos años.

Ante esta problemática a David se le ocurre el modelo de negocio de alquiler de películas y en 1985 inaugura Blockbuster. Esta sería la idea del siglo… Si no tuviésemos en cuenta lo que ocurriría en 1997.




Si te retrasas, Blockbuster te cobran un recargo

En los años noventa todo iba viento en popa para Blockbuster, la gente iba al videoclub, alquilaba sus películas y Blockbuster facturaba auténticas millonadas. Dentro del modelo de negocio de Blockbuster estaba el famoso “recargo por demora”.

Este modelo funcionaba tan bien que todos los videoclubs del mundo lo copiaron. El problema con este modelo surgio en el año 1997 con un cliente llamado Reed Hastings. Le cobraron 40 dólares de recargo por una película que devolvió tarde. Si tenemos en cuenta que el precio estándar de una película era de 50 dólares, parece ridículo el tener que pagar semejante cantidad en concepto de recargo.

Así es como Reed fue a junto de su amigo Mark Randolph a contarle su problemática y el recargo que le aplicaron. Y de aquella conversación entre amigos surgió una nueva idea: ¿Las películas no las podría rebobinar y devolver otros por nosotros?

Y de esta forma se lanzo en 1998 una empresa con un sistema de suscripción que repartía y recogía películas directamente en el domicilio de los clientes. Dicha empresa se llamo Netflix.




Netflix: Una oferta que no podrás rechazar

En los 2000 tienen lugar muchos sucesos relevantes para la cultura popular: la caída de las torres gemelas y el comienzo de la era del torrent, las redes p2p y el Internet de alta velocidad. Por ese entonces Netflix ya contaba con 3 millones de suscriptores solo con el reparto de DVDs, y unos 15.000  títulos en stock.

Pero con el crecimiento que estaba teniendo Internet Netflix no podía quedarse quieto, por lo cual comenzó a poner la mirada en el streaming. Netflix sabía que Internet era el futuro, pero también eran conscientes de que Blockbuster era mucho más grande y que si comenzaba a invertir en Internet Netflix se iría a la quiebra.

Por ello Netflix ofreció su empresa a Blockbuster. Le realizo una oferta de venta por la cual la cadena de videoclubs podía adquirir la empresa más innovadora del sector. Lamentablemente  Blockbuster rechazó esta oportunidad.

Su argumento era que nadie querría ver películas a través de Internet, porque a la gente le encanta ir al videoclub en familia e Internet no puede ofrecer buena calidad de vídeo. Esta decisión supuso la ruina total para Blockbuster ya que subestimo el impacto de Internet y todo lo que podía ofrecer.

 

Netflix vs Blockbuster años 2000




La caída de Blockbuster

En el año 2004 Blockbuster tenía 9.000 tiendas en todo el mundo, pero en el año 2010 solo le quedaban solo 3.000 establecimientos. En la caída la empresa intentó hacer todo lo posible por retener a sus clientes. Quito el famoso “recargo por demora” e intento abrirse aun más al mercado de los videojuegos, pero para ese entonces ya no había vuelta atrás.

Finalmente en el año 2011 el departamento de justicia de Estados Unidos ordena liquidar los activos de la empresa. En ese mismo año Dish Network, el mayor proveedor de televisión por cable de EE.UU. compra Blockbuster para intentar hacer frente a sus principales competidores: Hulu y Netflix

La idea de los nuevos propietarios era cerrar todas las tiendas y crear una plataforma digital con la imagen de marca de Blockbuster. Este plan fue un fracaso rotundo que no consiguió remontar  la vieja gloria de Blockbuster.




Sandi Harding: la Última Esperanza de Blockbuster.

En el momento que Dish Network compra Blockbuster quedan 1.700 tiendas en todo el mundo. Con el paso de los años, mientras ponían todos sus esfuerzos en adaptarse al mundo del streaming, muchas tiendas fueron cerrando. Para 2014 solo quedaban 300 tiendas abiertas, las cuales Dish mandó cerrar en 2015, cuando Blockbuster muere definitivamente.

Pero por muy malo que se presentaba el futuro de Blockbuster, no todo estaba dicho. A comienzos de los años 2000 Sandi Harding (habitante del pueblo de Beng en Oregon), había cogido su propia una franquicia de Blockbuster.




Cuando Dish Network mandó cerrar todas las tiendas, algunos propietarios como Sandi no podían cerrar, ya que habían cogido los alquileres de los locales a título personal y los contratos aun estaban vigentes.

Ante esta situación Dish Network se libera responsabilidad ante los franquiciados, permitiendoles ser los propietarios de sus propios Blockbusters.

En el año 2018 tan solo quedaban 4 Blockbuster en todo el mundo: 2 en Alaska, 1 en Australia y uno en Oregon. Estos 4 tenían algo en común, estaban ubicados en zona de difícil acceso para el Internet de alta velocidad.

El ultimo Blockbuster del mundo

Pero poco a poco todos fueron cerrando, quedando solo abierta la sucursal de Sandi en Bend Oregon. Este pueblo pequeño tiene menos de 100.000 habitantes, es muy familiar y sin Internet de alta velocidad. Pero el factor clave en su supervivencia ha sido Sandi, una mujer emprendedora que ha sabido reinventarse y crear una imagen de marca al rededor de un concepto: tenemos el último Blockbuster de mundo.

Este Blockbuster no es solo un videoclub. Se ha convertido en uno de los principales reclamos turísticos del pueblo. Han hecho bandera de su situación y venden todo tipo de recuerdos que te recuerda que has visitado el ultimo Blockbuster del mundo.




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